Epoca de helados

Cada verano se despiertan en mí las ganas de un buen helado, pero no de cualquiera, sino uno como los que comía en mi tierra y desde mi infancia. Cuando llegué a París fue una de las cosas que me faltó: poder llevarme 1/4 de litro a casa y comerlo feliz a la hora del postre!

Me llevaron a Berthillon, el famoso Berthillon de la Île St. Louis... y me gustaron, muy monos en su copita plateada. Pero el servicio deja que desear y finalmente me pareció "helado para turistas" yo quería algo mas.
Luego ví que apareció Amorino y se multiplicaron sus sucursales pero también las filas de espera!

Luego descubrí Le Bac à Glaces, en la Rue du Bac, que ricos pero cuanta gente!, fue una aventura tomar un helado allí con mi niño en su cochecito... Nunca mas volví.

Ahora parece que las buenas heladerías están floreciendo en París. Hace poco probé los Gelati d'Alberto en Paris Plage y están espectaculares! Y esta semana leí en el JDD (Le Journal de Dimanche) un artículo sobre Grom, helados que parecen buenos y además son orgánicos... ¿Alguien ha ido a probarlos? ¿Conocen otros para recomendar?

Para no quedarme con las ganas, compré mi "sorbetera" y decidí hacer mis propios helados, a mi gusto. Claro, tuve que practicar un poco para tomar la mano pero es un placer! Helado de plátano con leche condensada, de fresas con natilla, no de agua!, helado de dulce de leche, helado de té verde Macha, de gengibre, de rosas, de vainilla y chocolate, etc. Se pueden hacer también salados; de queso de cabra, de especias, de albahaca, etc.

Si les interesa les daré unas bases de recetas en un próximo artículo para hacer sus propios helados y a practicar.

Celine Padestres

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